Neeraj Pradhan, Director Ejecutivo interino de Liquid Kenia
Hay un refrán africano que dice: “Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres ir lejos, ve acompañado”. A medida que el continente trabaja para reducir la brecha digital y mejorar el acceso a la conectividad y a las herramientas digitales, una verdad permanece: ninguna organización por sí sola puede lograr una transformación digital significativa y sostenible.
La colaboración es el fundamento del progreso
Desde una perspectiva continental, todavía queda mucho trabajo por hacer para proporcionar incluso lo básico conectividad en muchas regiones rurales y remotas. Con la densidad de población y el presupuesto disponible siempre como factores a considerar, las empresas tecnológicas por sí solas no pueden llegar a todas las comunidades. Ahí es donde las asociaciones son clave.
En Kenia, estas colaboraciones adoptan muchas formas, incluidas las asociaciones público-privadas. Cuando las empresas tecnológicas, los gobiernos, las ONG y los socios para el desarrollo alinean sus objetivos y recursos, los resultados pueden ser transformadores. Por ejemplo, cuando Liquid Intelligent Technologies (Liquid) trabajó con UNICEF para conectar a internet las escuelas de Kenia, se abordaron tanto las brechas de conectividad como de financiación: Liquid construyó la infraestructura digital, mientras que UNICEF garantizó la asequibilidad a largo plazo para las escuelas.
Más allá de la tecnología: alianzas holísticas para el desarrollo
Muchas asociaciones exitosas van más allá de los actores obvios en el ecosistema digital. Por ejemplo, la instalación de cables de fibra óptica no es puramente un ejercicio tecnológico; también implica obras civiles y experiencia en construcción local. Al colaborar con empresas de construcción, las empresas tecnológicas mejoran la conectividad al tiempo que crean oportunidades de empleo local.
Del mismo modo, las asociaciones de dispositivos también ayudan a abordar la brecha digital. nuestra colaboración con Raspberry Pi, que lleva sus dispositivos informáticos asequibles a las escuelas de Kenia, complementa el despliegue de conectividad al garantizar que los estudiantes tengan las herramientas para acceder a internet. Asimismo, nuestra asociación con Epson combinó el despliegue de infraestructura con la donación de impresoras a las escuelas, facilitando la enseñanza y haciendo el aprendizaje más accesible.
Si bien muchos jóvenes africanos cuentan con cualificaciones formales, a menudo tienen dificultades para conseguir empleo debido a la falta de habilidades digitales o experiencia práctica. Por eso las asociaciones que se centran en el desarrollo de habilidades generan algunos de los impactos más significativos. Estas dotan a los jóvenes de competencias digitales que reducen las brechas de conocimiento y mejoran su empleabilidad. Cuando se combina con la expansión de la infraestructura digital, esto desbloquea nuevas oportunidades económicas y acelera el crecimiento inclusivo.
Un marco para asociaciones eficaces
Las asociaciones eficaces comparten tres atributos:
- Resultados: Entregar resultados tangibles y medibles.
- Longevidad: su ciclo de vida se extiende más allá de las fases iniciales de lanzamiento.
- Sostenibilidad: Los proyectos se integran en los sistemas nacionales o generan fuentes de ingresos para sostener su impacto.
A menudo, vemos proyectos piloto que se lanzan con bombos y platillos, solo para desvanecerse cuando se agotan los fondos. La verdadera transformación necesita iniciativas que se sostengan por sí mismas. Esto incluye el apoyo a programas como el Proyecto de Aceleración de la Economía Digital de Kenia, donde las asociaciones público-privadas tienen el potencial de hacer una contribución significativa a áreas de enfoque como la conectividad, la regulación, el desarrollo de habilidades y la digitalización de los servicios gubernamentales.
Estos ejemplos muestran que, a la hora de seleccionar a los socios adecuados, se trata de algo más que de cumplir requisitos. Se necesita una comprensión clara del problema que se aborda, una evaluación cuidadosa de la reputación y la capacidad del socio, y una fuerte alineación con los objetivos del proyecto. Cada organización aporta no solo recursos, sino también su marca y su legado. La diligencia debida, la claridad y el respeto mutuo sustentan asociaciones duraderas y de impacto.
Las colaboraciones deben beneficiar a todas las partes, lo que significa que también deben ser comercialmente viables. Con un poco de previsión, esto es posible. Por ejemplo, en lugar de tender kilómetros de fibra que requieren mucha mano de obra y costes para una sola escuela, utilizar la infraestructura existente permite a las empresas tecnológicas ampliar los servicios a varias escuelas cercanas. ¿El resultado? Maximizar ambos rendimientos sociales y eficiencia financiera. Este enfoque estratégico garantiza que las inversiones sigan siendo viables y que múltiples beneficiarios se beneficien de la inversión.
Uniendo fuerzas para un futuro digital
Cada país, comunidad y lugar necesita un enfoque adaptado a la infraestructura, el acceso a los dispositivos, el desarrollo de habilidades y los servicios digitales. Las asociaciones permiten a las partes interesadas con un profundo conocimiento de los requisitos locales combinar su experiencia, alinear objetivos, compartir recursos y lograr una transformación digital sostenible y significativa.



